No se trata de una narración sobre las imágenes, ni de una guía para interpretarlas. Son aproximaciones paralelas: intervenciones que se detienen en aquello que la fotografía no puede retener por sí sola. El tiempo que toma corregir un gesto. La negociación de una postura. La insistencia en aparecer sin ceder del todo a la norma.
Cada audio propone una forma distinta de escucha y de lectura. Desde sus propias prácticas, estas colaboraciones abren un espacio para atender a lo que implica sostener una presencia pública bajo condiciones de vigilancia constante: el trabajo, la repetición, el ajuste fino del cuerpo frente a la mirada.
Si la imagen registra el resultado, estas piezas conservan algo del proceso.